Mis cesáreas necesarias.

Aisha y Jan nacieron por la puerta grande.

Aquella que se abre aparentemente sin esfuerzo y de golpe ves la luz.

Quiero desterrar hoy los mitos de la cesárea, así como ya todxs sabemos, porque hay mucha información sobre ello, las ventajas físicas, espirituales y obviamente naturales del parto vaginal, he aquí dos historias muy abreviadas de dos cesáreas, de dos hijxs que parí con Amor, esfuerzo, consciencia, terror y cantos infinitos.

Aisha nació primero, 3 años antes que Jan. Un embarazo deseado, esperado y una niña en mi vientre.

Me informé en la medida que pude, asistí a charlas sobre partos en el agua, el parto en casa por mil motivos, influencias externas y debilidad ante el sistema, solo pude plantearlo nunca llegué a creer en que sería posible, y no lo fue.

En el agua tampoco, sin epidural tampoco, cantando tampoco…

Pasé de las 40 semanas de gestación, la presión de la familia, de los médicos, las historias que te cuentan antes de parir que curiosamente todas son negativas, el desacuerdo de mi compañero a esperar más  y mi miedo me llevaron a una fría sala de hospital donde me hicieron las mil y una maniobras, introducciones, pinchazos y etc para provocar el nacimiento de Aisha. Ella, sabia entre las sabias, decidió que todo iba demasiado rápido, que ella no podía con tanto estimulo para que saliera de su nido así que su corazón se debilitó y de una patada se abrió una puerta a una sala aún más fría si cabía y allí, con prisas y nada de Amor, me abrieron para sacarla, llevársela, revisarla y finalmente presentarme a mi hija vestida, limpia y dormida. Fue hermoso el re-encuentro, sostenida por una comadrona Aisha apoyaba su mejilla contra la mía mientras me cosían. Al día siguiente mamaba perfectamente y así siguió hasta que llegó Jan, yo con una experiencia del parto un poco traumatizada, pensando si realmente eso era realmente necesario o finalmente hubiera descendido entre mis caderas sin necesidad de diseccionarme…

Y llegó Jan. Antes de tocar su cuerpo sentí su alma flotando en mi, oí su voz, olí su piel, y proyecté. Esta vez el parto iba a ser en casa, sin lugar a dudas. Oídos cerrados, mente concentrada y corazón abierto. Jan se gestó en el Yoga, la Danza y los Mantras.

La tribu de Mujeres salvajes que me acompañaba danzó, rió, me masajeó y esperó con tranquilidad su llegada. Yo también lo hice.

No sin contratiempos y opiniones enfrentadas seguía un camino de Paz y adoración a mi Cuerpo, recipiente de Vida y Magia que como un engranaje perfecto hacía su trabajo sin miedo, perfecto, divino.

40 semanas y nada. Espera y confianza.

42 semanas y nada. Espera, inquietud y confianza.

43 semanas… Jan llamaba a la puerta. Inquietud, miedo, confianza.

43 semanas, 45 horas de contracciones, 12 horas en el suelo de mi casa, a cuatro patas como nuestras semejantes, aullando de desgarro, moviendo la espalda, la pelvis y el Útero aún ocupado como en el más apoteósico de los trances.

8 centímetros de dilatación.

Sin saber por pruebas externas cómo estaba Jan después de tantas horas de trabajo, me fiaba absolutamente de lo único que, constato, te puedes fiar, de mi sentir e intuición, todo iba bien, muy bien.

Pero decidí ir al hospital, a uno al que me colé, por recomendación de mi comadrona y ser de luz que no me dejó ni un solo momento, nos fuimos a acelerar el parto. Yo me dormía del cansancio. Y pensaba, ¿que ocurre? Todo va bien. ¿que está pasando?

3 horas de dura oxcitocina finalmente se decidió otra cesárea. 

Creí morir por un momento, ese momento pasó rápido tras recibir la última bendición de las Mujeres que me acompañaron sin decaer y que como recompensa a tanto esfuerzo el ginecólogo dejó entrar en quirófano. Así fueron, como ya he relatado en otros escritos, así sonaron:

-Rous, vamos, Jan va a nacer, da igual dé que manera, lo importante para ti y para él es como lo vivas, no abandones ahora, no dejes que “te hagan una cesárea” siente tu parto por cesárea! vamos a cantar, canta fuerte para que te oiga, muestrale el camino a tus brazos cuando le abran la puerta, no lo dejes solo…

Gritos de placer, lágrimas de emoción, miradas cruzadas con ellas mientras Él empezaba el camino , manos que me acariciaban, otras que me abrían, Jan nacía y yo, cantaba.

No se lo llevaron, ni lo exploraron, absorbió al cabo de los días los restos de mi interior a través de su piel, nunca supe cuánto pesó, ninguna punción, ni antibiótico. Solo cuerpos desnudos envueltos en un enorme pañuelo, una silla de ruedas que me llevaba pasillo a bajo dirección al parking, un papel firmado, sonrisas de enfermeras, cara de asombro de un ginecólogo que nos vio alejarnos con todo el Amor y el agradecimiento del mundo rumbo a casa.

Dos cesáreas, mi Útero doblemente segado, abierto, cortado… y doblemente sanado.

Tal vez ninguna de las dos fue necesaria, pero yo pienso que sí, absolutamente las dos.

Aisha me demostró que si no confiaba en mí, lxs demás siempre me harían débil y no conseguiría lo que me propusiera.

Jan vino con fuerza a mostrarme que algo que consideraba negativo podía ser tremendamente positivo cuando trabajas la aceptación, lo vives profundamente y eres además, capaz de agradecerlo.

No parí como quería, parí para  llevar a cabo lo que quería, aprender a amarlo TODO. Y de ahí, el Universo te vuelca su abundancia. 

El Útero fuente de creación y vida.

Con Amor,

Rous.

 

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Categorías: Uncategorized | 18 comentarios

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18 pensamientos en “Mis cesáreas necesarias.

  1. Te felicito por tomar una conducta sumamente positiva, tal vez no fueron necesarias tus cesareas, yo creo que si. Pero como vos, me pasó que llegado el momento de no poder hacer nada mas que aceptar, me preparé para parir mediante una cesarea. Todo lo que un parto natural, humanizado y respetado hace con la futura crianza de un hijo se puede remendar, claro que si! aunque haya nacido por cesarea el dia de mañana tu vinculo y lazo con el, es el mismo. Todo depende de como una encara el proceso y el resultado. Un abrazo! Maribel.

  2. Karin

    “lo importante es cómo lo vivas”

  3. Mar Lunar

    Oh, tremenda empatia siento pues mi experiencia es….casi igual!! La preparacion, la danza, el kundalini, los temazcales…..y la aceptacion de 2 cesareas…la entrega total, el alma que se va y regresa!
    Nos felicito! me siento orgullosa de mis partos, ofrendas de carne y de sangre y dos llamas de fuego materializadas en ninias de luz, magicas, las nuevas sanadoras de la madre tierra.
    Mi hija grande se llama Aisha!….y la pequenia Ananda Colibri.
    Te abrazo espiritu sabio y valiente!

  4. Mai

    De verdad importa como nazca? Vas a amar mas a un hijo si sufres días de trabajo de parto…. No verdad? Hay mujeres que aman a su hijo incluso antes de saber que están embarazadas, otras cuando nacen,otras cuando ambos se van conociendo y algunas NUNCA los ama!!da lo mismo como nazca lo importante es que nazca bien, que le envíes tu amor y que uno como mamá este bien para cuidarlo…lo digo desde la experiencia tengo 3 hijos. Saludos!

  5. Andrea

    Gracias, necesitaba leer esto.

  6. chaska

    Yo también esperé hasta el último minuto , Yo tambien canté en mi parto por cesárea, también pensé en que si el universo lo quería así, de igual manera sostengo el rezo para mi hijo, sentí cómo salió de mí y absolutamente todo lo que hacían en mi vientre. Supe que lo más importante ya no es lo que yo quiero, si no agradecer de con igual regocijo lo que suceda en la vida!

  7. SajAni Energìa Salvaje

    Bellìsimo mi Amor… me encanta esta expresiòn y sentimiento de aceptaciòn y abierta y agradecida al Universo de la forma en que todo fue sincronizado para ambos nacimientos…. “No parí como quería, parí para llevar a cabo lo que quería, aprender a amarlo TODO. Y de ahí, el Universo te vuelca su abundancia. ” …. es maravilloso mi Loba Luna … mi querida Nena que amo tanto…

  8. Alicia

    Tal vez es cierto todo lo que se dice acerca del parto natural, debe ser, ya que la naturaleza asi lo deicde. Pero la sociedad se a encargado de que nos sientamos culpables de todo, solo por el hecho de ser mujeres. Tus cesareas como las de muchas, han sido por que asi por que tenian que ser, incluso las que no estan dispuestas a experimentar el dolor de parto, experimentan otro tipo de dolor. Lo importante es el vinculo que formas con tus crios despues de nacer. Yo pase por cesarea y aprendi a que los comentarios de las que me dicen que eso no es sentir a un hijo ya no me importen, que saben de lo que sentí, de mis miedos? El amor a mi hija es mas grande que eso. Puedes parir a tus hijos via vaginal y que no te importen. Lo importante es el despues, la vida que les des. Que lindo leerte, y en mi humilde opinión no te sientas mal pensando que tal vez podía ser de otra manera, el nacimiento de tus hijos fue como tenía que ser.

  9. Virginia A.C.

    Me ha encantado leerte! Me has emocionado y eso deberíamos hacer todos en la vida. Buscar la aceptación siempre! Todo lo malo tiene su parte buena y todo ocurre por algo, solo hay que buscar el porqué!

  10. luana

    Que maravilla, agradezco profundamente que compartas esos sentimientos tan intimos, una historia tan paracida a la mia y de ningun modo la podria haber expresado tan bellamente. Me ha emocionado la semejanza hasta el punto de derramar lagrimas mientras sostengo en mi regazo a un hombrecito que llegó “por la puerta grande” que años atrás se abrió para traer a su hermana.

  11. Pola

    Precioso escrito! Gracias por compartir tu testimonio con tantas que como yo, que pronto vamos a ser madres…deseando un parto natural, pero aceptándolo todo, rindiéndose a las circunstancias del momento…damos vida y no importa de qué manera lo hagamos. Felicidades por tus dos partos por cesárea!!.

  12. marisa

    Impresionante, cuanto me has enseñado hoy con este escrito….
    Tal vez algun dia pueda llegar a aceptarlo como lo has hecho tu y pueda curar mi gran herida (emocional). GRACIAS.

  13. Muy hermoso relato, mis tres partos fueron por cesarea, un camino alterno para llegar al mundo que a veces no podemos eludir y hasta lo agradecemos. Las vi como una bendición, una ayuda al proceso que no se estaba cumpliendo como en un principio esperábamos. El amor puede con todo, todo lo transforma en bien y en Luz.

  14. Georgina González

    Hermoso! Gracias por compartir. Es tan fuerte el mito de la cesárea… Acabo de pasar por una y sentía un gran dolor por no poder parir en agua… Pero el destino y mi Saúl tenían otros planes y eran perfectos. Tuve un maravilloso equipo médico que me pasaba energía, cantaba y me acompañaba en todo el proceso. Mi esposo estuvo ahí, conteniendo y apoyando, indicándole a nuestro hijo el camino y acompañándole en su paso a una forma de vida diferente. Hoy doy gracias porque tuve la posibilidad de que mi hijo naciera y sé que la forma en que fue, fue la elegida por él y por eso, es perfecta.

  15. B

    Rous, només fa un temps que et llegeixo però m’encanta i em sento identificada amb moltes de les coses que expliques, tot i que a mi encara em falti madurar molts dels sentiments que tinc, ja saps, les bipolaritats de la dona. A més et llegeixo justament a l’hora que llegeixo dones que corren amb llops, i cada vegada em sento més salvatge i màgica, així com també les sento a les altres. És al·lucinant com canvia la percepció de les coses quan algú t’empeny a investigar el misteri dels sentiments i el món intern, que fins ara no havia entés del tot a partir d’ensenyances massa meditatives i masculines. Només és deixar-se anar i riure en atacs de bogeria, somriure o plorar sense saber perquè, i acceptar que és així sense haver de pensar que hi ha un motiu traumàtic, només que a vegades som sensibles al temps i a la lluna, a l’ambient. Que hem de descarregar coses que no entenem però sentim antigues i potents…
    Fa poc vag haver de patir un abort. Mai he volgut passar per això, però no era el moment, i cada dia penso en aquell progecte de personeta que vaig tenir a dins, quan després de moltes hores de dolor i cants el vaig treure entre tanta sang. Encara se’m fa dur i trist pensar-hi, sobretot perquè per molts detalls semblava que havia de passar, però encara sóc jove i necessito volar i aprendre abans de crear aquest encanteri tant intens. Decidir la vida i la mort, i patir-ho física i emocionalment. L’home també ho pateix, però no d’una manera tant real, física, intensa. En una dona sorgeixen una serie de desequilibris que duren mesos. M’agradaria saber què en penses de l’avort provocat. És un tema complexe… jo encara em sento culpable tot i que sé que no era el moment. Una barreja d’haver estimat quelcom tant petit dins meu, i que a l’hora l’hagi… fet fora de mi.
    Espero que algún dia puguis fer una reflexió de les teves sobre aquest tema, perquè tot i que es parli, a vegades no ens comprenem, només sabem que és quelcom dolorós, o no, també depén de la persona.
    Una forta abrassada.
    B.

  16. AnaDC

    se me caen las lagrimas….. Despues de 17 meses de haber nacido mi bebé mi ala sigue en pena por no haber podido tener un parto natral o al menos una cesarea normal. No pude estar presente cuando nació porque me tuvieron que dormir sólo lo escuché al salir ya que la anestecia no me agarró tan bien (cuando me pusieron la eperidural ára la cesarea esta no agarró y sentí como si m acuchillaran era dolor real por eso tuvieron que dormirme ya que mi cuerpo no soportaba ese dolor, y la anestecia gral tampoco la aceptó del todo mi cuerpo y en el momento que sacaron a mi bebé sentí que me desgarraban, que me sacaban una parte de mi,, que me lo arrancaban.. hoy en día agradezco haer sentido ese dolor y al menos haber escuchado su llanto al nacer). su carita la i recién 5 horas despues ya que recién ahi me pude despertar de tanta droga que terminaron dandome. Yo ya no pido para mi proximo hijo un partpo nmaturañ (ojalá asi se de) pero al menos pido estar presente.. poder mirarlo besarlo, olerlo hacer lo me falto…..

  17. Gracias por tu entrada Rous! Mi hijo nació también hace casi siete años por cesárea. Yo no estaba tan preparada, era muy jóven y muy poco conscienciada, sólo sabía que quería un parto natural sin intervenciónes. No fue así, después de varias horas dilatada por completo no baja mi hijo, y decidieron hacerme una cesárea. Fue para mí un golpe muy muy duro, pero también ha sido el despertar más grande, el aprendizaje más importante que haya tenido jamás. Fue necesario, en mi caso, no por causas médicas ni físicas (porque estoy segura de que si me hubieran permitido ponerme de pie, moverme, comer algo después de las 23 horas que llevaba de parto o simplemente beber agua, las cosas hubieran sido diferentes.. o no, quién sabe) si no porque YO necesitaba ese aprendizaje. Y quizás mi hijo también. No lamento la cesárea, le doy las gracias. Porque a partir de ese momento empecé a responsabilizarme de mi vida, buscar otras alternativas, darme cuénta de lo que quiero y por qué. Descubrí muchas cosas de mí misma, empecé a mirarme con lupa, todas esos rincones oscuros que jamás me había atrevido a investigar. Y también aprendí a aceptar que podemos desear y pedir lo que queremos, lo recibimos, pero sólo el universo sabe cuál es la mejor manera de darnoslo. Igual no viene como nos hemos imaginado.
    Un abrazo, Sofía

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